Serie «Monta tu PC» — Parte 6 de 13
Antes de meter nada dentro, hay que decidir dónde va a vivir tu PC. La carcasa es de las decisiones que menos se piensan y más se lamentan después: una mal elegida puede dejarte sin sitio para la gráfica, sin flujo de aire suficiente o sin espacio para esconder los cables. Vamos a ver qué mirar antes de comprar.
Qué necesitas antes de decidir 🧰
✅ El factor de forma de tu placa base (ATX, Micro-ATX o Mini-ITX)
✅ Las medidas de tu tarjeta gráfica, si ya la tienes (largo en cm)
✅ Saber si vas a usar disipador de aire o líquida (afecta al espacio necesario)
Contexto breve 💭
La carcasa no es solo estética: determina qué componentes caben, cómo circula el aire y lo fácil o difícil que será el montaje y el mantenimiento futuro. Antes de fijarte en el diseño, la carcasa tiene que ser compatible con el resto de piezas que ya hayas elegido (o vayas a elegir).
1. Factor de forma 📐
Confirma que la carcasa admite el tamaño de tu placa base. Una carcasa ATX admite también Micro-ATX y Mini-ITX, pero no al revés.
2. Espacio para la tarjeta gráfica 📏
Revisa la longitud máxima de GPU que admite la carcasa (viene en la ficha técnica) y compárala con las medidas de tu gráfica, sobre todo en modelos de gama alta.
3. Flujo de aire 💨
Busca carcasas con panel frontal de malla o rejilla, no cristal templado cerrado del todo — mejoran notablemente la circulación de aire frente a diseños solo estéticos.
4. Gestión de cables 🔌
Un buen espacio detrás de la bandeja de la placa base (2 cm o más) te va a facilitar muchísimo el paso de cableado, que veremos en detalle más adelante en la serie.
👉 Si te has perdido algún capítulo anterior de la serie, aquí los tienes:
Preguntas frecuentes
¿Necesito una carcasa grande para que corra bien el aire?
No necesariamente el tamaño, sino el diseño: una carcasa compacta con buena ventilación puede refrigerar mejor que una grande mal diseñada.
¿Cuántos ventiladores necesito como mínimo?
Con 2 (uno de entrada frontal, uno de salida trasera) tienes un flujo básico correcto. Si tu carcasa no incluye ninguno, es una compra a tener en cuenta antes de montar.
Con la carcasa ya elegida, estás listo para el siguiente paso: darle energía a todo el sistema. En Tronoo queremos que ganes autonomía montando tu propio equipo, paso a paso.
La semana que viene: instalar la fuente de alimentación (PSU), el corazón energético de tu PC.